LA PROPIEDAD INTELECTUAL EN EL ECUADOR Y LA IMPORTANCIA DE REGISTRAR TU MARCA

La propiedad intelectual en el Ecuador está reconocida como una rama del derecho autónoma, con características propias y específicas y, cuya finalidad es la protección de todas las creaciones intelectuales del hombre.  Esta protección, no solamente se da a través del reconocimiento por parte del Estado sino además, a través de una serie de mecanismos y procedimientos específicos que se encuentran establecidos en la ley, para evitar todo tipo de vulneración y menoscabo por parte de la sociedad a las creaciones que han sido producto del intelecto humano.

 

El Código Orgánico de la Economía Social de los Conocimientos, Creatividad e Innovación (Código Ingenios), es el cuerpo normativo que específicamente regula el derecho marcario en el Ecuador. El Código Ingenios entró en vigencia tras ser publicado en el Registro Oficial Suplemento No. 899, el 09 de diciembre de 2016, derogando así la antigua Ley de Propiedad Intelectual que estuvo vigente desde el año 1998 y que regulaba anteriormente esta área del derecho.


Con respecto al organismo competente en materia de derechos intelectuales, de acuerdo al Código Ingenios (2016), es el Servicio Nacional de Derechos Intelectuales SENADI que se creó mediante el Decreto Ejecutivo No. 356 del 3 de abril de 2018 y es el sucesor del Instituto Ecuatoriano de la Propiedad Intelectual IEPI.  El SENADI es la institución competente para ejercer todas las facultades destinadas a la protección y tutela de los derechos intelectuales; así como también, ejercer facultades de control para el cumplimiento de todas las disposiciones previstas en el Código Ingenios.


Ahora bien, de acuerdo al Código Ingenios, marca, se considera a todo signo que sea capaz de distinguir productos o servicios dentro de un mercado. En este sentido, la importancia de registrar una marca radica en que al hacerlo, se otorga un derecho de exclusividad de uso en favor de su titular, evitando que terceros no autorizados, utilicen signos idénticos o similares para identificar o distinguir los mismos productos o servicios en el mercado que pudieran causar confusión para el público consumidor. El registro y adquisición de una marca, tiene duración de diez años contados a partir de su concesión y podrá renovarse por periodos sucesivos de diez años.


La solicitud de renovación del registro de la marca, se la deberá realizar dentro de los seis meses anteriores a la expiración de su registro, y de no hacerlo dentro de ese tiempo, el titular de la misma, contará con un plazo de gracia de seis meses contados a partir de la fecha de vencimiento del registro para solicitar su renovación.

 

Es importante tener presente además que, es posible cancelar el registro de una marca por parte
de cualquier persona interesada, cuando sin motivo justificado la marca no se estuviere usando durante los tres años consecutivos precedentes a la fecha en que se inicie la acción de cancelación; de ahí la importancia de usar tu marca para distinguir tus productos o servicios en el mercado.